Ir al contenido principal

[un día común]

La razón para levantarme todas las mañanas de madrugada, vestirme con la tristeza a cuestas, ducharme, y el rostro a veces empapado, aún después de haberme secado las gotas que sofocaban mis párpados, la melancolía invade mi rostro, la alegría escapa de mis labios, como fugitiva.

El clima esta helado, demasiado helado, las gotas destilándose sobre las hojas, se han quedado prendadas, congeladas, no imagino como alguien puede dormir así, es facil decirlo con el cobertor cubriendo mi cuerpo. Todo sigue oscuro, muchas veces no deseo que amanezca, no quiero ver el sol, pero es casi inevitable, me da frío, creo que me he levantado temprano... hay el día siempre comienza igual! Que desolador silencio, hay en las calles de mi ciudad, y esta ciudad siempre está llena de ruidos, de olores, de angustia, y nostalgia. Es un asco! pero es mi ciudad. Ya cruzo el puente, el cielo parece clarear un poco mas, los destellos tenues bañan mi rostro, siento la mirada esquiva de las personas que avanzan al lado de mi. Creo que me he equivocado. Creo que la gente se ha equivocado. Me encuentro en un mundo Kafkiano, tratándo de decifrar su mirada horrorizada.

Ya llegue a la estación, debo esperar mi bus; el viento sopla cerca de mi rostro y me descubre debajo de esos mechones de pelo que ocultan mis ojos, y la gente los observa como intentando encontrar alguna debilidad, no es que me moleste su mirada, no es que desapruebe su incomprensión, pero ni yo encuentro el modo de explicar que es esto lo que soy. Pero lo soy. ...

Ya llegó el bus, hay lugar, hasta el final, encuentro en todos lados mayor comodidad, otra vez las miradas tan ardientes, me envenenan. Creo que dejo mi mente tranquila, el radio del bus, lleva musica que no me gusta, lo mejor sera estudiar un poco, no voy muy bien en los examenes de civil, o esque se me olvidaron mis audifonos, creo que tengo a la mano mis apuntes, una leída me servirá. Derecho civil, que materia mas complicada, creo que el maestro no debería exigir los conceptos de memoria, pero es algo que no entiende. Ya llegué a la Universidad, justo a la hora... este camino para la facultad nunca me ha gustado, se ve alegre como si todos los que pasaran por el, vinieran de un mundo fantástico, y es que odio la fantasía, no hay nada mas grotesco, siempre vivir siendo realista, para saber que la muerte es el destino unico e inherente del ser humano.

Hay, no me gusta pasar por aquí el Director de la Facultad, me dice que no me venga vestido así.

Las escaleras, están mojadas, que día... Buenas noches, no se porque no se me ha quitado esa absurda costumbre de decir buenas noches siendo de día, si cierto me gusta la oscuridad, pero existe cierta cortesía. Ya viene el maestro, oh, se me olvido traer una noticia! siempre llega tarde. Otra vez, eso lo vimos ayer, ah ok, es un breve repaso, odio los repasos. Ya terminó la clase de economía, no se porque no puedo soportar esta clase, el maestro siempre nos dice mediocres, creo que a veces... Ya llegó la maestra, tengo Teoría del Derecho II, ya viene el examen, que bueno que si aprobe el examen, puedo estudiar civil, a veces me duelen los ojos, la maestra no me pone a leer, como sea me tendría que negar.

Civil... esta clase es aburrida. Pero debo aprovecharla. Ya salí de clases... no tengo sistemas de información, hasta la proxima semana, cierro mis libros, he notado que mis cuadernos, pueden servir para el próximo semestre, casi no hemos escrito nada, a excepción de algunos apuntes en clase. Creo que al caminar por aquí, frente al salón, donde estudia Sandra, esta en la misma facultad, ya casi no la veo, no tiene caso, todavia recuerdo el dolor que me hizo pasar, y ella no sintió nada, parecía no importarle. Me voy en el bus, no me gusta tomar el taxi para ir a mi casa de nueva cuenta.

El sol, odio el sol, y mas cuando esta pegando asi tan fuerte... otra vez tengo que estudiar civil... El camino siempre es el mismo, porque no tomar otro bus? y ver a donde me lleva, sería bueno tener una aventura de vez en cuando. Aquí estoy en mi casa, el silencio opaco, la casa muerta, sin vida, abandonada. Como suelo sentirme yo, aunque este rodeado de gente. Apenas alcanzo a comer. Odio tener tanta hambre, hubiera comido en la cafetería de la escuela.

Toda la tarde a estudiar, el silencio me acompaña, la mortandad me deja quieto, como perdido en la desolación...

Ya es noche nuevamente, que dulce es la oscuridad, tan tranquila y déil... como se atreve a abandonar la luna... yo suelo acompañarme con trozos de aquella palidez que la luna desprende. Y esque estoy pálido, por no asolearme, pero me gusta. A veces busco estar mas blanco. Ya tengo que dormir, la luna me lo predice. Me levanto con el rostro empapado, busco la causa de ese fluir perpetuo, pero no, ya había secado las gotas que se deslizaban por mis mejillas, después de todo no eran sólo gotas.

Comentarios

Followers