Ir al contenido principal

[sobre mi propia náusea]

Estoy hecho, un círculo de dudas, de dolor, de rabia; apenas puedo levantarme, y desfallecer constantemente. Ya no siento el mismo ánimo, que al entrar a la Facultad, hay muchas cosas que me parecen absurdas; temibles, incluso que comienzan a desaparecer.

He caído en la depresión, esta mañana, el dolor, era demoledor. Me sentía terrible. Quería sentir el metal caliente dentro de mi boca, o al menos la hoja de una navaja, cortando mi piel... era eso o sufrir el dolor dentro de mi cuerpo.

Me he hundido en la tristeza, y ésta; siempre desaparece, se desvanece mas pronto que de costumbre, y no tengo razón, para que se vaya de mi vida. Siento su apego.

He caminado en la dirección equivocada; y siempre me ha guiado la incertidumbre a pesar, de que logro recobrar la dirección correcta.
Esta mañana; me sentía perdido. Hundido. Deprimido. Extraño... Y esa extrañeza, me ha derrumbado, cuando todo parecía terminar, tan sólo en un ligero tropiezo.

Ya no vislumbro la luz del sol, palpando mi piel, como esta tarde, cuando el sol golpeaba mi cara dulcemente, y el viento meneaba los vellos de mi frente, eso es para mi un trozo de vida, un poco de sol; un poco de viento, un poco del mundo en el que todos habitan, y que yo me desentiendo, por sentirme, muy pero muy ajeno, y a veces lejano, por eso suponen mi falta de sociabilidad. Pero así como ellos yo tengo mi mundo, y en él habito todos los días, que no se metan con mi mundo. Yo no me meto en el suyo.

Así como dice una amiga: "Vive y deja vivir".

Tan sólo vivo, en esto que llamo mi mundo, porque odio su mundo. Eso no es para mi. Otra cosa, ya no tolero que me vean así, como ustedes llaman discrecionalmente a la extrañeza, pues yo soy así, y esas cosas dan asco... la hipocresía.

Comentarios

Followers