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[odisea]

Sólo miraba la luna, brillante como una gran cérula, esperando a que se consumiera. Era el único faro que conocía entre tantas lámparas artificiales brillando sobre mi cabeza.
El clima fresco me hacía temblar, el viento fresco me hacía regodearme en un extraño confort, a pesar que no quise acudir; terminé enamorandome de aquella ciudad tan maravillosa. Su gente, su clima nocturno, sus hoteles, su centro cívico, las luces alumbrando ávidamente, pequeñas porciones de piel pálida que contempla la belleza natural de una gran luna.
Llegamos cerca de las 10 de la noche a Mexicali, nos reservaron un hotel, por cuestiones aún debatible, yo quería permanecer ahí, pero a la vez deseaba irme, odio estar fuera de mi entorno por mucho tiempo, porque los cambios me producen angustia, casi lindaba en lo fóbico. Conocimos el hotel, ubicado en el centro cívico a unos metros de la central caminonera, en este sitio, cuando cae la noche, todos duermen, incluso los seres inanimados, parecen perder todos sus indicios de vida, si esque había alguna porción de magia que les da vida por las mañanas.
El hotel me aburre, me asfixia que alguien más inunde mi espacio, a pesar que ellos duermen, yo no tolero la compañía nocturna, mucho menos cuando trabajo en la laptop, "al diablo, mierda" mascullo para mí mismo. Me abrigo, y dejo mi acer en la mesa junto a la tele, la tele está muerta. Afuera el frío es confortable, en unas horas tengo clase de laboral, y ellos no piensan despertar hasta después de las ocho de la mañana, yo no puedo faltar; debo irme... Quiero irme.
Por suerte esa madrugada me orientó un ángel: Yume {aunque creo que yume significa sueño, pero es mi relato y yo digo que significa ángel} de cómo volver en camión hasta Tijuana, revisé páginas de internet, teléfonos de taxis, porque amenacé con irme, puesto que no cumplieron con su compromiso de irnos para tomar mis clases de las siete, mientras ellos duermen, yo maquinaba un plan perfecto para volver a tiempo a la escuela, aunque sin mucho dinero, porque más que un viaje de placer, fue un viaje para tramitar unas diligencias en rectoría de UABC.
Era la una de la mañana, cuando decidí irme... sabía que la central estaba cerca, busqué, indagué y pregunté con recelo, cerca de las dos de la mañana finalmente apareció frente a mí, era la gloria, mi edén, el paraíso perdido según Jonathan Swift, la luces me deslumbraron, más por asombro que por la dilatación de mis pupilas, debido a la alta exposición de las sombras. Ubiqué mi cartera incoscientemente; listo para marcharme. Mis ojos se posan entre los diversos rostros que esperan huir de las sombras. Según mis indagaciones, la línea tap era la más económica, {consejo#1 nunca salgas sin dinero, aún si crees que sólo vas a la esquina.} pregunté... ¿Tienes viaje a Tijuana?- pregunto casi ingenuo, esperanzado. -Sí- responde el tipo.
-¿Cuanto sale el boleto?
-$250.00 pesos.
-¿Todos cobran lo mismo?
-Si... mas o menos- responde el tipo, mientras distraigo mi mirada en alguna otra línea de autobuses, pero parece que el tipo lo advierte porque enseguida:
-¿Cuanto traes?
-Sólo 200- Respondo desmoronando mi esperanza.
-Pues en 20 minutos sale uno... te lo dejo en 200, nada mas vienes conmigo...
-Ok, nada mas regreso por mis cosas.
-¿y vas de party?
-No, allá vivo y tengo clase a las siete.
Sin pensarlo, me apresuro para regresar al hotel, y recoger mis cosas, la noche me acompañaba, ella nunca me abandona. A unos cuantos metros quedaba el hotel Colonial, habitación 230, donde nos hospedabamos; entré en silencio, fuí directo a lavarme la cara, entre la habitación oscura, ellos despiertan, y eso me preocupa, quería salir sin que ellos se dieran cuenta, tuve que mentir. -Estaré en la estancia bebiendo café.- Aunque sabían que no pensaba dormir, la verdad tenía un poco de sueño, pero demolerme frente a mi mentira, me haría frágil. Salí sin voltear a verlos, creo que dentro de mí, anidaba furia, un caudal interminable de odio. Salí a velocidad, con la pura idea de encaminarme directo a Tijuana, y terminar con esta larga odisea, aunque admito que al principio, me parecía taaan emocionante y místico, ver las grandes montañas cubiertas de nieve, la bruma, las flores brotando tiernamente, el camino en carretera como en otrora, pero ya no había lugar para sueños.
Llegué a la central, justo cuando el autobus había salido, por suerte, otro estaba por llegar pronto, mientras espero sentado sobre una desgastada banca, mirando los rostros de otra gente, que quizá en su afán de escapar, aún cubren un secreto. el camión no tardó mucho, durante el trayecto de mas de dos horas, pude dormir un poco.
Arrivé a la central casi a las seis de la mañana, la central está a diez minutos de la UABC así que me dispuse a tomar el taxi rumbo a la escuela. Sólo había una idea en mi mente: Asesinarlos!´
Aún no salía el sol, la luna brillaba entre la bruma, no era la luna que yo conocí en Mexicali, alguien la ha herido, y sufre en silencio. Añoro el cielo claro de la Capital.

Prince Okami D'aria.
Narración extraordinaria sobre mi viaje a la ciudad Capital. Mexicali Baja California.

Comentarios

  1. mmm... las cosas no siempre salen como uno las planeaba, siempre hay algun espiritu hijo de puta que no buscar mas que hacerte llorar y recompensarte al final del dia por darle tus lagrimas, mmm... CUIDATE

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  2. La luna, compañera incansable y más aún la que inspira a decir y actuar de manera inexplicable. Puedo envidiar esa virtud de responsabilidad y puntualidad, añoro mi vida en la Universidad.... aunque me haces recordar que desde que salí sueño con el hecho de no llegar a tiempo a una clase... ¿tendrá algún significado? ... te confieso., regresaré a estudiar, ojalá que no suceda lo que en el sueño.
    Abrazos..

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  3. has visto cómo varía la faz de la luna según dónde estemos para mirarla? es impresionante...
    un beso.

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  4. Suena como toda una crisis existencial, me fascina.


    saludos!
    mismo blog, nueva direccion -> http://esamtz.blogspot.com/

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  5. genial, yo quisiera ver esa luna, la del norte (esa junto con la de oaxaca, son las que me faltan por ver en mis viajes por el país)

    Un magnifico escrito, como siempre. Ya no sé ni que otro halago sacar, te los has llevado todos!

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© Prince W. Cantodea

...y por si no te vuelvo a ver:
Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
(Truman Show)

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