[mi bella puta]

(Basado en hechos reales)



I. El bloqueo creativo era persistente.
Bebía café, como un recurrente alivio a mi dolor interno, su aroma era el dulce beso que se apasionaba con mi boca. Todas las letras que había escrito estaban inconclusas, entonces, recurrí a una nueva dosis de café, para soliviantar todo el ardor de mi interior. Nada funcionaba.
Afuera de mi habitación sólo se escucha el viento, a pesar del silencio, las ideas se fugan, mueren, se abortan. No pueden surgir.
Recuerdo que el amor es una fuente de inspiración natural.
Salí en busca de sus brazos, de prenderme a la calidez de su abrigo, de sus manos al ceñirme fuertemente, plegarme a la fragancia de su cuerpo frágil. Describir la poesía que habitaba en ella. Sólo encontré un espacio. Un vacío queriendo llenarse, oscuridad, frío quebrando mi piel.

II. La soledad se bebe a sorbos.

No percibí aquellos ojos que fueron mi guía, que se rendían por un suspiro, ni aquellos brazos que estrechaban con tanta fuerza que impidiesen la huída, sólo dejé inhóspito el vaho de su aliento, sus labios no permitieron ese acercamiento por miedo a la ruptura o a la posterior desolación. ¿Porqué sus labios eran tan pálidos? Que parecían morir, a pesar que su piel era un piélago de vida. Una pléyade de informal donosura queriendo encender la hoguera. Quizá ella se había marchado para no volver, yo le prometí volver, y nunca volví.
Se cansó de esperar, se fugó con su dolor a otra parte donde no pudiera consolarla, huyendo del sentimiento afeminado que brotaba dentro de mí. No pude advertirle del daño que ocasionaba a aquellas a quienes adoraba irracionalmente. Ella no pudo advertirme del dolor que me causaba al abandonarme. Era mi Marlene, mi puta mas amada, quien había dejado este cuerpo febril inservible ante los impulsos de un corazón apenas palpitante.
Perseguí, desesperadamente hasta la decepción; los atrayentes atributos que me hicieron cortesano, pero no los encontré nunca más, rodeado de un intenso frío, de una soledad sobrada en proporciones imbebibles, atraído por sus ojos que me había dejado de mirar, por su recuerdo que me perseguía sin objetar su huida. Estaba solo, terriblemente solo, sin cariño, sin sensualidad, sin sexo. Mi concepto del deseo no tenía otro nombre, ni otro cuerpo.


III. Jordana [Catalina].
Ella se llama Jordana [Catalina], se extingue poco a poco en el vado de una sucia carretera, donde sus caricias emergen en el aire. Quise arrojarme a sus brazos, buscando un quebrantamiento a mi bloqueo creativo, ella rozó mi mano con la suya, y me reblandecí ante sus tímidas lisonjas. Ante sus ojos que advertían el delirio, la locura y la fascinación, ella une su mano a la mía; intentando predecir un mutuo acercamiento. Poco a poco el recuerdo de Marlene se va volviendo difuso hasta que es remplazado por completo por Jordana. No se que tiene, que es lo que posee que embruja, encanta, maravilla y corteja sin advertencia; hasta que uno se encuentra enramado entre sus sábanas.
-¿Cuánto me cobras?- Pregunto con sutil inocencia.
-$240 más 60 del cuarto- Ella contesta, en su voz se despliega el arte. En mi mente sólo existe una idea, un mismo deseo, no advierto nada de lo que posteriormente menciona. Asiento, evidenciando mi desespero. Nunca soltó mi mano, como si quisiera sentir mi fuego abrasándola.
Perseguí instintivamente esa voz que se desplegaba en el viento; y su cuerpo que danza y se consume.

IV. Un crimen inconcluso.

Su cuerpo se despoja de toda vestimenta y en medio del desnudo, percibo la calidez de su piel, rozándome, palpando cada parte de mi cuerpo en completo estado de intoxicación, me recuesto en la cama, y mis pensamientos son sólo ideas insospechadas que me maravillan, y que llegan a maravillarla también a ella, con sólo unas palabras, una simple mirada, un verso.
Sólo le pedí que me diera un poco de su tiempo, quería un minuto con ella, sin preludios románticos ni amorosos, sin arabescos, sin persecuciones acosadoras de su naturalidad, sin cometer ningún desliz, ni profesar un crimen ante su figura.
Pude haber sido un criminal, y desposeerla de toda virtud, hurtar de su boca los florecientes arrobos, toda insospechada calma, pero únicamente me apegué a su piel, me ceñí entre sus brazos, reposé entre sus sábanas y quise beber de un sorbo su soledad.
Pero la pasión se desbordó. Se consumieron nuestros cuerpos como en una hoguera.

V. Un final.
Después; vinieron las estaciones de la soledad, el vacío nuevamente, el hueco infecto, un dolor imperante. Su boca entreabierta por el hastío, terminando con un hondo suspiro, y sus brazos entrelazando mis piernas, en su lengua restos de una fugaz y repentina liviandad.
Me dejó su número de teléfono en un pedazo de papel, nunca me ha convencido la idea de llamarle alguna vez, prometí llevarla a cenar, ahora no se, mi bloqueo creativo insiste en no dejarme avanzar, puede ser, que esta vez me he equivocado de musa. Había visto en ella los intrincados arrobos.
Me había marchado, afuera el frío me hizo temblar, y quebrar mis labios, me fui con la idea equívoca de una inspiración falsa, porque el sexo oral, entonces era desconocido y prohibido, pero deleitante y atrayente. Pero no pude escribir, esto lo escribo semanas después, cuando su embrujo me ha abandonado.

[Yo que no advertí nunca, hasta esta noche, que la oralidad procede de una mutua habilidad lingual.] [!]

-Para ver primera parte consulta este enlace- Primera Parte: Mi amada Marlene.

Comentarios

  1. Primero que nada, disculpa por mis ausencias, pero ya he vuelto, por lo menos eso espero, hoy tu texto me mantuvo absorta, como va tu libro por cierto?

    Y si como decias en el post antes de este, si Gabriel garcia marquez escribe sobre sus putas, por que no? y mas si se hace con tal maestria, las pasiones de la carne nos llevan a lugares remotos y nos hacen cuestionarnos muchas cosas sobre nuestra existencia, creo que es algo que no se puede contener y se desborda, aunque aveces despues de cometidas dejan un sentimiento extranio, son breves, fugaces, y despues de un tiempo me parecieran tan irreales... a me detendre antes de que me ponga divagar jeje...

    Mejoras cada dia mas, entiendo bien lo que es que lasm usas jueguen con nosotros, la inspiracion que viene y se va, lo frustrante que puede resultar, vaya dimelo a mi, que con mi carrera aveces es terriblemente frustrante, ademas el tener que tratar con la gente... pero a final de cuentas lo importante es crear lo que uno desea, lo que uno vive, cosas buenas y malas, pasiones, dolores, tragedias, y la luz que de vez en cuando la vida nos regala.

    Un abrazo mi buen amigo, y si un dia necesitas, tienes a una amiga Diseniadora y los disenios son gratis para ti =)

    ResponderEliminar
  2. Saludos Prince!.. tiempo sin pasar, he tenido un abandono creativo (más bien la creatividad me abandonó a mi.. jaja)Hay mucho que leer en este blog, y ha cambiado bastante. Pasare más seguido tratando de reactivar mi cuenta. :D

    ResponderEliminar
  3. Eres incrible, un gran relato y tan refinado, me encanta.
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  4. .:YUME:.
    gracias por el coment, y la visita de nueva cuenta, me agradan los comentarios extensos e interesantes, así que espero leerte mucho por estos rumbos.
    saludos.

    .:ALEJANDRA_WRITER:.
    Bienvenida de nuevo, gracias por el coment, yo tambien he tenido un bloqueo supongo que llegaste a identificarte con el escrito... saludos, espero tenerte de vuelta.

    .:MARY:.
    Oh, muchas gracias, me alegra que te haya gustado, saludos y espero tenerte de vuelta pronto.

    ResponderEliminar
  5. Y una adicción tremenda.........
    en ambos casos....
    Pero tú eres como yo...nos gusta el sexo, pero lo preferimos con amor.
    Besos para ti rojos de pasión.
    mar

    ResponderEliminar
  6. .:MAR:.
    A veces... es inevitable el deseo o la pasión.
    ...pero cuando es con amor, siempre es predilecto para uno.
    besos bella.
    te quiero.
    gracias por la visita.

    ResponderEliminar
  7. Saludos Prince, sno las primeras veces que paseo por aquí, de verdad que me ha sorprendido la manera como escribes, este relato esta excelente, una felicitación, y bueno seguiré leyendo.

    Saludos...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

© Prince W. Cantodea

...y por si no te vuelvo a ver:
Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
(Truman Show)