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Mostrando las entradas de mayo, 2009

[buona notte]

No quería irme. Aunque detesto las despedidas, y esto no es una de esas despedidas dolorosas, no dejaré palabras... me iré con ellas también. Ni sembraré flores que se marchiten {sólo llevaré esas que hoy me diste}. No vengo a derramar llanto, que se sequen mis lágrimas inútiles, pues ahora no sirven. No voy a largarme de este mundo, sólo soy culpable de ausentarme algunos meses. Que vengan tempestades, y torrentes. Viento cómplice de mi huída. Sentir el respiro ahogándome. El sol degradándome. El suelo de una tierra lejana. La nostalgia. Sentir un breve ardor. El nerviosismo. Caer en fascinación por un mutuo afecto mientras te miro con ojos tiernos. Aún así, no volveré.
A mis lectores.
A mi familia.
A mis enemigos.
A todo anónimo que se posa en mi blog y me escribe insultos.
GRACIAS POR SUS LECTURAS Y SUS LETRAS.
estaré de regreso pronto. Mientras dejo este post y quizá algo más. Pero por lo pronto, como no se despedirme, sólo puedo escribir mis causas.

CAUSAS:
1. presentar exámenes …
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No me siento culpable, me siento inseguro. Por eso no supe que escribirte... Tú eres inteligente, letrada en exceso, madura, adicta sin compasión a la lectura, quizá también adicta a los mensajes de texto, y en ocasiones racional, quizá por esa mutua adicción decidiste dejarme estampado tu número de cel...
Pero, aún no he decidido, como responder a tu cortesía, o responder al menos con una frase coherente, ingeniosa e inteligente.

...Sigo pensado...
Quizá sólo deba quitarme esta tonta inseguridad... porque después de todo, por algo le interesa mi amistad. Algo debe de haber en común entre nosotros.
Pensándolo bien... tenemos muchos temas que podemos debatir, siempre desde la crítica más sana.
...sólo debo superar este inútil complejo de inferioridad que continuamente me acecha, sin razón alguna.
Después de un largo reposo.
El sol me hace frágil.
El viento languidece en mi cuello.
Roza mi piel quebradiza.

Me siento preso en este cuerpo.
Inseguro y débil.
Si, me siento libre frente a una hoja de papel.
Contrariado ante la cautividad que siento al salir. Mi piel blanquecina, casi pálida por las noches en que invoco a la soledad. me culpa diariamente de odiar tanto a la humanidad. Soy tan tímido frente a otros. Que no aprendo a mirar a los ojos. O soy medroso que se enclaven miradas a las cuales pudiera idolatrar, aún si me miran con desprecio por ser un ente incomprendido ajeno al concepto ordinario de belleza. Quiero que me idolatren por mi esencia. No que miren y juzguen al que intentar escapar en una mirada si siento dolor, si siento frío, si me siento solo, si trato de gritar hasta desgarrar mi sensibilidad, siento miedo, incomprendido en este cuerpo. Quiero abandonarlo y dejarme libre. Porque siento que tampoco soy capaz de comprender el sentimiento más allá de lo humano que he logrado fingi…
GRACIAS A CATARSIS REVISTA LITERARIA DIGITAL
A sus editores. A sus lectores.

PRÓXIMAMENTE ESTARÉ COLABORANDO PARA CATARSIS REVISTA LITERARIA DIGITAL.
Cómo columnista, en lo cual ya estoy trabajando para mandar mis proyectos quienes ya aceptaron mi petición de trabajar con ellos. Así que en la próxima publicación de la revista, y a partir de esa, escribiré en catarsis, estaré publicando lo que me ocurra con esta experiencia nueva para mí, y para que tambien me sigan leyendo en este blog, y en mi nueva faceta de columnista. Y el resto de mis páginas. El reto es mantenerme constante. y publicar buenas columnas. Así que acepto sugerencias de temas.

[sueño #2]

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ESCENA I.
Ella, sólo destilaba una gran amargura, la primera vez que la ví, sonreía, contagiaba la alegría y el júbilo. Sus ojos manifestaban en este momento todo el dolor que reinaba en su pecho. Permanecía inmóvil sobre el sillón de mi sala, y yo enmudecí al verla expulsar su abatimiento, entonces, compartí también mis lágrimas con ella, aún sin saber la razón de su tribulación. Su dolor nunca superó al sentimiento que se internaba en mi pecho. Era una expresión viva de tormento. Mayor suplicio significó, indagar en el fondo de su desconsuelo. De no haber venido a desahogar sus cuitas en mi alma. Cuyo corazón había roto.

ESCENAII.
Era una lluvia copiosa de llanto, un melodrama, una escena mítica entre la ruptura y el pasado cálido de amistad interminable. Al fin sus labios entreabiertos dejaron escapar un suspiro, un jadeo acompañado de palabras inaudibles, algunas absurdas, como todo advertido por un sueño dramático, convertido en pesadilla. Sus labios eran imperiosos mares, huyendo. …