Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2010

[devastado]

Soy yo el que te escribe, pero hoy estoy devastado... completamente devastado.

No tengo fuerzas de nada, no tengo motivación, no como, no bebo, no duermo, el llanto es el principal atributo en estos momentos, se fue la esperanza, se acabó mi vida, todo lo que tenía ahora sólo son cenizas, y el viento las ha hecho flotar por el aire, sin retorno.
Estoy devastado, realmente devastado, quizá una palabra aún mayor que refleje mi actual estado. Sólo me encuentro devastado, pero eso no refleja totalmente lo que siento.

Por eso dejo de escribir un tiempo, dejo facebook, dejo twitter, dejo el blog, dejo mi novela todavía inconclusa, dejo todo por el momento, porque estoy vacío, frío, inerte. Realmente, son tan fuertes mis deseos suicidas, que no creo, sobrevivir; el dolor se irá solamente con mi muerte, ya no dañaré, ni me haré más daño.

Quiero la muerte, la dulce muerte.
Quiero suicidarme... pero también el valor se ha ido.
Adiós vida. Me has derrotado. Me voy con la muerte.


Prince Wrikas Ca…

[era como un gato]

Me aferraba a las barras de metal, que cubrían la ventana, empujaba el cristal y se podía ver la ciudad; estaba esperanzado de que volviera, como retornaba el alba después de cada noche.

Pero yo no sabía si ella volvería a mirarme debajo de mi balcón.

Vivía por la esperanza, de volver a verla, que sus ojos se enclavaran en los míos, que sus manos acariciaran mi cabeza, y su murmullo endulzado arrullara mi oído. Así como la aurora cada mañana me cobijaba con su calor, me acariciaba atemperando la aspereza, me daba la armonía de la vida cada día.

Estaba atado a las rejas, con una voluntad inquebrantable, era más dura mi voluntad que mi corazón, el cual se quebraba un poco cada noche, que en su ausencia yo la esperaba, siempre mirando debajo de la ventana. Y ella no estaba. Quería que como cada noche, viniera a verme.

Pero ella ya no estaba, y nunca volverá… pero yo seguiré aferrado a la última gota de esperanza de que ella venga algún día, y yo estaré en la ventana esperando su regreso…

[p.s.g.]

No importan mis palabras, importan mis acciones...
Ojalá, algún día puedas entenderlo.
Mientras me quedaré solo... seguiré solo, esperando plácidamente que la lluvia me embriague, y pueda imaginar aquellas olas, acariciando tu piel, como lo hacía, eludiendo los arrebatos de la arena que querían erosionar, debería callarme, porque soy veneno para tus labios, soy veneno para tu piel, y veneno para tu sangre.
Si estás rota, yo intentaré repararte.
Si estás decepcionada, yo te daré esperanza.
Si estás enferma, yo te daré bálsamo y reanimaré tu alma.
Si estás confundida, yo te guiaré en lo que crea que mejor te conviene.
Si algún día crees, que he errado en todo, piensa que he tomado decisiones pensando más en ti, que en mí.
Si te digo que te amo, en dos palabras, no me importa, prefiero mil acciones que demuestren mi amor.
Hoy quise hablar contigo, porque ya no aguanto, estoy muriendo por dentro... se me acaba la vida, me revuelco todas las noches buscando una respuesta, alguna salida, pe…

[ella era...]

I. Desde el primer momento, me inspiré, me embelesé de todas tus letras, y me aferré al dolor de no poseerlas. Las suaves armonías que me envolvieron me dieron respiro y alivio; a pesar de haberse perdido en los ojos de alguien, alguien que las supo palpar con el tacto, como si una hoja fuera el lienzo donde sus caricias se imprimían formando versos sólo para ti. 

II. Fuiste mi utopía, una inspiración entre todos los ingenios, aquella belleza platónica que arrojó mis miramientos a tu naufragio, y el más excelso grado de admiración y fascinación, que con discreto recelo desplegaba. Cómo se extendía mi mano sobre un tapiz escribiendo las letras que deseaba que navegaran ante tu mirada, como prodigiosos elogios. Que todas mis jactancias llegaran a empalagar tu oído. Que todas mis letras turbaran tu vista. Que mis labios consiguieran arroparse con tu vaho y en el destierro a mi naufragio que fueras mi vigía.

III. Eras mi motivación literaria, el ideal incomparable de una musa, terrenal, f…