[autodestructivo]

Dos cosas por las que me resulta fascinante la historia de "Leaving Las Vegas" es por una parte, el sentido autobiográfico que le imprime su autor a la novela John O'Brien, que no queda plasmado en el cine, por otro lado, el personaje principal Ben y su estilo de vida autodestructivo.

No por nada, creo que también se exhibe una parte de mí, en ese personaje, un escritor  fracasado, alcohólico, y enamorado de una prostituta, que decide matarse lentamente, bebiendo grandes cantidades de licor en el ambiente lúdico de Las Vegas.

El dramatismo que se funde en un tono decadente, sin pretensiones exageradas, sólo cae en un drama de absoluta belleza y libertad. Incluso la novela tiene un tinte autodestructivo, se percibe el círculo vicioso que gira en torno a Ben, en la narrativa de O'Brien, quien había caído en ese círculo en la vida real.


¿Porqué me resulta fascinante este drama?


Porque en cierto sentido, también lo considero autobiográfico, me ha servido de inspiración para completar mi novela "AFRODITA DE CAPUA" y lo considero autobiográfico, por el hecho de revelar una personalidad autodestructiva y alcohólica, que no puedo negar. Me considero un ser autodestructivo, me gusta relacionarme con personas abrumadas en conflictos emocionales, codependendientes, farmacodependientes, traumatizadas, esquizoides, que me arrastran a su miseria, o las envuelvo en la mía.
Lo considero autobiográfico porque a pesar de haber escrito solo tres guiones para cortometraje, unas cuantas novelas, cuentos, ensayos, y algunas otras cosas literarias, completando mi ola de fracasos, unas columnas, de las cuales sólo una ha sido publicada. Una novela que comencé a los dieciséis años y no puedo concluir, me hace sentir un fracasado, y actualmente desempleado.
Autobiográfica, porque hace algunos años, cuando aún residía en Tijuana, me apasioné profundamente de una prostituta de Tabasco, que era puta en Baja California, nunca pude ocultar esa pasión, ese tórrido deseo que era intolerable, fue tanto el deseo, y lo que vivimos, que su nombre y esa experiencia está muy bien descrito en mi primera novela "LE COTÉ OBSCUR". Alguna vez ella intentó sacarme de ese círculo vicioso, y yo me negué; porque implicaba romper mi codependencia de ella, y para ella implicaba el volver a Tabasco, cada vez que yo me negaba. Aunque en ella existía un sentido de pertenencia que no admitía.

El personaje principal, Ben, ha perdido sus amigos, no lo toleran, no lo soportan, no quieren seguir manteniendo su hambre suicida. Yo por otra parte, también voy perdiendo amigos, los voy dejando, los traiciono, les miento, después de tanto cagarla, dejan de considerarme uno de sus amigos, y no sólo por esas situaciones pierdo amigos  diariamente. Por eso no suelo esperar nada de nadie, ni dar demasiado de mí. Aunque hay quienes soportan mi alcoholismo, y rompen los muros psicológicos que intento levantar entre ellos y yo.
El trágico final del protagonista, autoinfringido por su dolor mental, físico y amoroso, es un ejemplo moral, de la decadencia, y personas como yo, adoramos esa decadencia. También funciona como una larga metáfora, que anticipaba el destino de su autor, se dice que era una larga despedida. 

Puedo perder el juicio, pero anhelamos morir de esa manera. ¿Cuánto alcohol puedo beber hasta perder la vida?
Esa es la cuestión, todavía no tengo la respuesta.


(...pero tengo internamente el deseo que alguien me tome de la mano, y me impida seguir bebiendo...)


-¿Porqué vive en nosotros una parte autodestructiva?-(Réquiem por un sueño)

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