[el incendio]

Internarse al fuego para sentir la muerte lenta y dolorosa. Así me pasó, hui del paisaje que ardía, cuando el fuego lo consumía todo. Corrí, dolorosamente, como un loco buscando respirar, escapar del fuego, que presagiaba una muerte segura, pero, llegué a donde la combustión era más intensa, dónde apenas había humo, dejando volar las cenizas, en las que pensé, que también había muerto tu dolor. Posteriormente, vino la agonía, un preludio, y ya no resistí más. Me lancé sin ninguna lucha, sin tener presente que hui del fuego para lanzarme a las llamas de un amor vivificante, que por su intensidad parecía una estrella que quemaría mis brazos, harían brotar sangre de mis llagas, y ese mismo fuego que cerraba mis heridas, que eran marcas intachables de un viejo dolor. Tu amor era como el fuego… y mi corazón como la leña que necesitaba arder para no podrirse. Tu amor era como una intensa luz, que me cegó, nunca pude volver a mirar, sólo estaba cegado por tu intensidad, porque tus ojos que me hicieron cautivo de una nueva fe, de una nueva esperanza que parecía vivir e internarse en mi pecho. Todo se volvió oscuridad, ya se había quemado todo, hasta yo mismo, no pude huir, solo respiraba ceniza, ese dulce aroma de lo que había sido antes, intenté incorporarme, pero me había incinerado tu amor. Un amor, que ardería en un nuevo incendio, sólo con una palabra tuya.

Comentarios

  1. Yo espero que en tu vida arda la llama del amor y la pasión y del otro modo solo sea una momentanea pesadilla.
    Un abrazo para ti con mucho cariño.
    mar

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...y por si no te vuelvo a ver:
Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
(Truman Show)