[apología I]

---todo arrojé al fuego y contemplé como se consumía, había decidido empezar de nuevo, por tercera vez decía lo mismo, pensaba que ahora todo sería posible, el fuego ardía vivamente frente a mí, su calor consumió recuerdos, cartas jamás enviadas, postales de media noche, un viejo amor que se negaba a morir, tenía muchos recuerdos todavía por incendiar, arrojar al fuego todo, deseos no cumplidos, sueños inertes, todo lo que se hizo carbón y cenizas, en algún momento fueron ideas predilectas, materia de los sueños---

Tus ojos. Recuerdos de infancia. Unos labios con sabor a cereza. Pigmalión. Un cuento grotesco. Lo que nunca concluyo. Deseo. Veneno. La canción de mis orígenes. El lado oscuro. Cuanta claridad. Buscar departamento. Fingir. Una eternidad nos espera. Eter. Alcohol. Hum. Gloria al cielo. Puta. Sencillamente. Atrapar. Esclavo sin dueño. Escribir. Una novela. Extrañar. ¿A dónde fue mi color? Absurdo Gris. Color. Sobriedad. Se confunde con la soledad. Un ruido en mi cabeza. No. Asperger. Entendimiento. La gracia perdida. Sueños y fracasos. ¿Esta es la vida? Mi primera lectura. Un viaje al centro de la tierra. Nulidad. ¿Qué es? Inmunda. Puta. Perra. Un ramo de flores para una puta. Odio las flores en ramos. Ramera. Irreverente. Indecente. Escribir. Como la primera vez. Aquel desastre literario. Humo. Alquitrán. Aquella música de los noventas. El primer trago. Y la misma música sonando nuevamente.

---no es de extrañar que quiera aventurarme, romper los esquemas sin dejar mi rutina, la rutina me permite sentirme seguro, ser obsesivo compulsivo, seguir escribiendo hasta la locura, beber y beber. Escuchar la música que me inspiró a convertirme en escritor. Ser yo mismo. Aunque el mundo parezco complejo---

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