[diario de un escritor en estado de ebriedad II]

Soy escritor bajo el efecto de un delirio, de esos que escriben una sola vez en una sábana de hotel.
Soy de esos escritores que tienen amores platónicos, que se enamoran de sus personajes, que beben el amor a sorbos desde el fondo de una botella.
De esos vagabundos errantes que a veces se sientan a comer letras, a escribir sueños a no ser nada, ni nadie.
A veces duermo en andenes vacíos de la ciudad, la multitud celosa que mendiga amor impuro, me da sus sueños como limosna, y de ellos hago una historia diferente.
Soy un escritor hastiado de la crónica, de la felicidad ingrata, de los que escriben y enmudecen. De aquellos que se cansan de los halagos y las mentiras piadosas.
Soy un escritor, ebrio, arrogante, adicto y solitario. Un alcohólico, ignorante, ateo y narcisista.

También de esos que padecen trastorno obsesivo compulsivo.

De esos que padecen ensoñación inadaptada.

De esos que tienen síndrome de Asperger.

Comentarios