[una narración extraordinaria]

No se que es lo que tengo en las pestañas y en la punta de mis labios, que siempre te pienso y siempre pronuncio tu nombre. No se que hay en mis desvelos y en mis insomnios que me faltan sueños siempre para soñarte, pero concuerdo que siempre es mejor admirarte mientras mi realidad persista por encima del delirio.

Hay en mis manos esa estética que te dibuja. Que hace florecer naturaleza ya marchita. Que por primera vez, ansío el roce, el abrazo mutuo, el aprecio constante y latente. No puedo explicar esto que se atraviesa en cada insomnio; ni como explicarte lo que me motiva, pero una carta siempre podría estar cerca de decirte lo que me falta expresar.

Y puedo describirte mi adoración de muchas maneras, pero sólo expresarla de la única forma que conozco hasta ahora. Y esa forma física, tangible, espiritual y humana, ya ha sido estilizada en tu cuerpo y tus labios. Lo demás que se narre será ordinario, nada será tan extraordinario.

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© Prince W. Cantodea

...y por si no te vuelvo a ver:
Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
(Truman Show)