[confesión de un adicto al texto]

Mi adicción fue como cualquier mal hábito de un drogadicto.

La primera vez que escribí fue un golpe fulminante de energía. Justo como la ráfaga que produce la cocaína.
Y esa misma necesidad me mantenía escribiendo, como un drogadicto se mantiene en muerte lenta y dolorosa bajo el influjo de sus enervantes.
Pero escribir, también me acercó a los peores vicios.
Literatura.
Mujeres.
Alcohol.
Sexo.
Vino.
Malos hábitos.

Nunca he podido aprender a fumar.
Y tal vez nunca lo haga. Porque detesto esos clichés de arquetipos de escritores.

En realidad, yo soy así por coincidencia.


Comentarios

  1. Que creativo, me gusto eso de adicto al...texto jiji
    Besos amigo te quierooooooooo
    mar

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© Prince W. Cantodea

...y por si no te vuelvo a ver:
Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
(Truman Show)