[princesa de Uxmal]

Pues sólo quiero decirte adiós después de un año de ausencia, ahora que vuelves como si no hubiera culpa entre nosotros, es cierto que no hay rencores tampoco, pero sabemos que elegiste por tu impulso, sé también que te cansó mi análisis. Yo hubiera dado una porción de mi vida por tu felicidad, pero tampoco quería hundirme en mi propia infelicidad por lograr tu catársis. Estuve cansado de malas decisiones, de malas elecciones de torpes romances que sólo me conminaron a la desdicha, ¿porqué debía ser infeliz por alguien más? Fui un hombre caprichoso. Fuiste tú también mujer caprichosa. Ninguno de nosotros logramos acabar con nuestros vicios, mutuamente alimentamos los malos hábitos, y en el momento de tu ausencia volví a regenerarme de todo aquello que perdí contigo, torpemente, estúpidamente con una esperanza ingrata de ser tú y yo. Hubo mucha expectativa, nada sucedió, nada sucedería. Adiós, buenas noches. 

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