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[el proscenio]

No, no siento nada.

Recordé una vieja fábula sobre lo que significa morir quemado, cuando no sientes dolor físico. En esta fábula, se describía la muerte de una rana que se internaba en una olla con agua tibia, y se sentía cómoda, pero la rana no sabía que conforme pasaba el tiempo, el fuego debajo de la olla calentaba más y más el agua, hasta que ya no sintió calor, si no que estaba confortada por la tibieza que se transformó en agua hirviendo hasta que murió sin poder sentir el calor que hubiera prevenido su muerte.

Así me siento siempre, soy la rana que no puede sentir el calor. En realidad no puedo sentir nada. Ni frío ni calor. No puedo sentir confort. Y me repugna, no poder sentir, pero aún más que pudiera sentir, quizá soy un modelo filosófico del nihilismo. Y es que el tacto también me repugna, y hay tactos cálidos y sensibles que deberían conmoverme, pero no lo siento. ¿Hay alguna forma de poder sentir algo?

Todo lo que se sobre el sentimiento o la emoción, es lo que he leído en libros, o lo que he escuchado, o lo que yo escribo sobre ese sentir imposible. Y es contradictorio escribir de algo que ni siquiera reconozco con facilidad, sin embargo, recuerdo que alguna vez tuve sentimientos, porque recuerdo mis reacciones llenas de emoción y decepción ante la vida.

Como en la fábula de la rana.
Quisiera no quemarme sin haber sentido calor antes de morir. No temo a la muerte, de hecho me agrada la idea de morir, pero justo ahora, no quisiera morir, no puedo morir tan joven, no quiero morir sin sentir algo. Aunque sea quiero repulsión o desdén. QUIERO SENTIR ALGUNA DE ESAS MIERDAS EMOCIONALES QUE HACEN FELIZ A ALGUNAS PERSONAS.
QUIERO SENTIR.
Como sentía antes de ser un imbécil, fingiendo emociones, como un actor mal pagado en el escenario.

¿Qué fue de todo lo que era antes?
Hoy todo me desagrada, todo detesto, todo me da asco.


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