Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2016

[Alejandra: mi elan vital]

Voy a arriesgarme a sentir la dicha plena al acercarme a sus pupilas doradas. Quién sabe si ella entiende que así como la miro, igualmente la admiro. Aunque rechace mi comedimiento de mi poesía inexacta, me gusta que se rebele a mis lisonjas, que dude de mi palabra, aunque sea más sensato con ella que conmigo mismo.

Qué bonita debe ser esa dicha. Con similitudes a una alegría repentina, a la sofisticación del interludio entre el afecto y la querencia profunda. Hoy no tengo muchas palabras para ella, porque no me importa mucho mi soledad si su soledad rechaza la mía. Aunque subsiste por sí misma. Mi vida individualmente no tiene ningún sentido. Ha tomado una dirección y un fundamento desde que sus ojos llegaron a mi retina y que su sonrisa ligera y torva generó en mí, una vital importancia que se rendía a su soberanía y hacía de mis sentidos libres, totalmente subyugados a su desapego. Su presencia alimenta mis sentidos. Significando el génesis de todos los sucesos que brotaron de sus…

[me enamoré de una mujer con síncope]

Me enamoré de una mujer con síncope. Era Julio del 2013. Su nombre era como la flor endémica de México que brota en los campos. Así como la planta robusta que florece en la estación de lluvia y desaparece durante el invierno. Así era ella, como una flor estacional, que llegó durante el estío a germinar los áridos paisajes. Y una vez que se marchaba huía con ella la primavera.



La primera vez que la vi. Fue en ese verano del año 2013, ella de ojos claros y boca bien definida adornados por un barniz rojo carmín, sus párpados más bien fatigados, delineados en el perfecto contorno de sus ojos, su tez límpida y nívea, con el encanto virginal. Su fragancia era una mezcla de flores y vida, que me acerqué a su cuello terso y nítido para besarle la mejilla en sentido de aprobación, también un poco, para respirar su agradable aroma. Trabajaba de Telefonista, su voz era particularmente un deleite y un placer maravilloso para todos los sentidos, era extraordinaria de pies a cabeza. Llegó vistiendo …