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Mostrando las entradas de 2017

[la nausea según Sartre]

Como cuando sientes asco por todos y por todo. Como Sartre lo explica delicadamente en "La Náusea" que sigue siendo uno de mis libros favoritos sobre la porqueria de existir.

Últimamente. Siento mucho asco, habría acudido al médico para que me quitara el asco, pero, no era una enfermedad, me da asco vivir, me da asco existir. Muchas veces quisiera estar muerto. Dejar de existir. Pero soy un cobarde y detesto la cobardia. Pero tampoco tengo agallas para cambiar mi miseria.

Seré un bibliotecario odiando mi trabajo. Teniendo sexo intrascendente. Escribiendo novelas pésimas. Pero leyendo siempre buenos libros. Al final no sé, si llegaré a morir o los deseos suicidas van a superarme.
Quiero agallas para matarme.
Porque no tengo deseos de seguir viviendo.

[mi caballo de Troya]

Y te recuerdo, como un velo cobrizo alrededor de tu cabello, un tapiz de flora cubriendo tu frente en forma de abrazo, con tus ojos diminutos y espectaculares abriéndose al compás de un rutinario ademán, tus manos frágiles y dulces, que recuerdo al rozarme con ellas, tendido a tu piel de albor puro, tus muslos vestidos con un pantalón negro o rojo que se perdían entre tus botines y lucías genial con ese atuendo que amaba tanto en ti.

Ese espiral de lamentos que me emocionaba de ti, y un talante característico de tus intentos de suicidio que también admiraba, cuando comparábamos cicatrices de nuestros brazos, sin duda, eso fue fascinándome más, que me acercaba a ti, como un amor destructivo/constructivo, tu locura irremediable, cuando te aburrías de mí, y jugueteabas con clonazepam, nuestro alimento favorito, hasta recostarnos en la cama de mi habitación, componer poesía en nuestros labios y finalmente dormir por el efecto de nuestra droga inmoral.

Recuerdo todo como un cuadro atempor…

[Historias del sexo convexo]

Lo primero que tengo que decir, es que esta historia ocurrió en 1998.


Ella parece desposeída, y yo deshabitado de mi propia sexualidad.
Me mira pasar un par de veces frente a ella, con su frialdad que me atrae, porque las situaciones sentimentales me producían mucha ansiedad e insatisfacción, ella vestida en diminuta falda negra pegada a sus muslos y una blusa roja que dejaba ver un gran escote maximizando la crueldad de sus senos. Me acerco primeramente a sus ojos relucientes y fríos, y luego caigo a rozar su boca fascinante pero inexpresiva, así me atraía una mujer en aquellos tiempo, aún así, siendo una mujer como ella. Después se produce un roce de miradas, breves y oportunas, que abren la fortaleza de su anatomía hacia mi instinto, sin pensarlo o quizá pensando que me tenía un poco seducido tan fácilmente, que acaricia mi hombro un poco al verme pasar por segunda vez, al sentir su mano tan delgada y femenina pierdo impulso, me atrae a sus brazos. Mis piernas tiemblan. Posa su ma…

[mi charla con el diablo]

Todos podemos ser el demonio que queremos ser

-Me dijo el Diablo al inicio de una charla.- Su cuerpo manchado por la sífilis, párpados morados por no dormir, producto de la cocaina. Su piel reseca, aliento a licor, su perfume barato, su ropa de imitación, un tipo alto y elegante, tenía buena labia, con voz penetrante pero cálida, casi hipnótica, poco a poco me fue reconfortando su voz. Ahogado entre botellas de vino tinto y whisky, me confesó que ama más el whisky que cualquier otra cosa en la vida, -el licor,- Me dijo -Es como la mujer una ebriedad total, un ímpetu ardoroso que se siente como el fuego, no es un infierno, el infierno no es fuego ni condena.-

Se palpa con la lengua, con las manos, en cada sentido vívido y en un exquisito epicuerismo insatisfecho. Como tú, escritor insatisfecho con la vida y contigo mismo.

-Me dijo el Diablo.

Tú puedes ser el demonio que quieras ser, un demonio de la gula, un demonio del vino, acechar la bondad o la maldad, porque debes saber, que enfer…

[El odio de mi vida]

Odio la vida vacía e inasible.
También odio la vida compleja y sofisticada, que me hipnotiza pero me rechaza.
Odio esa tristeza que a veces me inunda.
También odio el vacío, la crisis existencial y odio sobre todo, la funesta alegría que luce su esplendor en mi estúpido rostro pueril.
Odio que a veces ya no quiera escribir.
Odio que a veces tengo mucho que decir y no puedo escribirlo.
Odio que nadie quiera escucharme, a veces detesto profundamente no tener amigos.
Pero me hace feliz no tener que preocuparme por alguien. (también odio ser feliz a veces)
Odio la solidaridad, el arrepentimiento, el perdón.
Odio el resentimiento y la venganza, odio la bondad estúpida de odiosos hipócritas.
También detesto la maldad ficticia, la malevolencia, la malicia sin sentido.
Odio que la vida sea tan hermosa que deba odiarla tanto.
Odio esta confusión emocional en un proceso que debía no sentir absolutamente nada.
Odio la saciedad de la sociedad.
Pero también detesto mi soledad.
Odio preguntarme ¿Porqué no sirvo…

[voces, lindas voces]

A veces escucho algunas voces preciosas cerca de mi oído que me seducen.

Como las voces de las sirenas que hipnotizaban a los marineros para ahogarlos entre sus cabellos.
Esas voces me dicen cosas que me adulan, que me sorprenden, tienen una voz dulce y son tres o cuatro voces distintas, todas provienen de mujeres, son modulaciones femeninas, es música discreta a mis sentidos, una fascinación a mi oído, todas esas voces son agradables y maravillosas, en su tono, su melodía, pero algunas veces, me confunden, me hablan todas a la vez y no entiendo, opacada la malicia por su hipnótica esencia y su melodiosa maldad que parece tan dulce, o quizá soy yo demasiado ingenuo para darme cuenta del daño que su voz provoca a mis oídos.

Y algunos pueden pensar que estoy loco. No tengo miedo de lo que soy o de lo que voy a convertirme, de hecho, desde hace muchos años que he esperado este momento. Poco a poco las voces serán más potentes y se callarán menos, yo tendré menos voluntad sobre mí mismo, y…

[adaptarme o mejor morir]

O  dejarme morir.
De una maldita vez.

[carta a la añoranza]

Las voces vívidas. Las alegres comisuras desbordando exaltación. Un heróico entusiasmo y una nostálgica ingenuidad es lo que me atrapa en un mismo recuerdo infantil, mi pensamiento infantil estaba formado por momentos vacíos y triste. El frío y lo gris es lo único que recuerdo de mis ojos y pupilas de mi edad juvenil. Ahí estaba un último día de diciembre, recuerdo que era 1991 o 1992 fue la última vez que sentí alegría y que reí profundamente hasta que me dolió el estómago. Y como mi padre esa noche no estaba ebrio, ahogado en su propio vomito, por el contrario estaba también alegre, cantando esa melodía y bromeando con nosotros alrededor de la mesa, mientras alguna imagen navideña salía en la tele a la que no le prestaba atención, volví a admirar a mi padre un poco, sin saber que después lo odiaría, luego me sería indiferente y ahora lo he redimido es que ha dejado una gran herencia en mi, su misoginia; su ateismo; su racismo; y su nihilismo.

Alegría: y es el recuerdo de su risa lo…

[¿Quién eres?]

¿Quién soy yo?
¿Qué no he sido?
¿Quién me ha creado?
¿Qué es lo que me destruye?

¿Qué es lo que he hecho con mi vida? ¿Cómo defino mi éxito o mi fracaso?
¿Acaso la presión social me quiere destruir en vez de ayudarme a construir?
¿Esto soy yo, o es lo que quieren que yo sea?
¿Y de no haber nacido... todo lo que me rodea existiría igual?
¿Qué es lo que me hace resistir?
¿Hasta cuando desisto?
¿Cuándo llegará mi destierro o mi exilio?
Si no creo en Dios ni en el Diablo. ¿A dónde iré cuando muera?
¿A quién he destruido, qué he construido?
¿Y si esta es la única vida que debo vivir?
¿Qué he experimentado, que me ha emocionado?
¿Y ahora que soy?
¿Qué seré después de unos años?
¿Soy ahora lo que siempre quise ser?
¿Y quién soy yo?
Siempre tengo preguntas, y muy pocas respuestas.

¿?

[De cuando conoces la soledad un 28 de abril]

La ciudad es decadente. Pero me siento cómodo a esta hora de la madrugada, me siento escondido entre la penumbra de la noche, como si nadie me viera, pero al contrario, es cuando más me observan.

Todo el silencio y la miseria me hacen creer que he crecido con la misma ingenuidad pueril, de la que siempre desdeño. No puedo seguir siendo un infante a mi edad. Quizá no me gusta crecer y darme cuenta que yo también soy un adulto miserable.

Y camino después de una función de cine, cargando mi vaso promocional y el resto de mi paquete de palomitas que no he terminado de comer. Me acompaña una oscuridad profunda y fría. Y yo sonrío por el recuerdo de una película que hizo sentirme vivo, solamente durante su proyección de 120 minutos.

Hay un silencio que no me incomoda, un vacío dentro de mí, que no me hace llorar, ¿Para que llorar una vez más? El frío que me vuelve trémulo, no es ningún desconocido para mí.

Son casi las 4:00 am.

Y me acerco a mi casa, de pronto todo el desorden se acumu…

[La poética del fracaso]

Querido amigo poeta.

Tú, que entraste en el selecto grupo de los rechazados, ese sector elitista y numeroso, que tiene a los escritores y poetas en rencillas contra su ego, y también contra el ego ajeno. Déjame decirte algunas cosas.

Si bien, fuiste quien me inspiró en un inicio a convertirme en escritor, pasando de la prosa a la poesía, y luego a la narrativa, para finalmente volver a la poesía barroca, entonces, regresar a la narrativa, que es donde me siento más cómodo, más yo, fluyendo constantemente sin limitaciones. También es cierto, que querer igualarte, fue lo que me hizo acercarme a ti, y este acercamiento no se concretó completamente por mi timidez y mi recelo ante tu rima. Siempre he sido un hombre introvertido en contraste con tu prosa extrovertida, sin mencionar tu poesía valiente y atrevida, que siempre estuvo muy sujeta a tu inaccesible estado de ánimo, a mí me animaba que fueras tan controvertido y exagerado en el lenguaje, porque hacías rabiar a los críticos, recuerdo …

[sobre ella]

En tus brazos encontré una finalidad.  💏 No había algún motivo, o destino, ni siquiera conocía el preludio a una felicidad repentina y sensata. Nunca manifesté una verdadera alegría, que reflejara la poesía descriptiva y dulcificada. Ni se manifestaba en mí, ese pulcro deseo de la necesidad de afecto cercano y reconocido. Tampoco había nacido la ilusión en mí, de rozar una mano con el agrado de una caricia persistente. Como si el tacto fuera otro lenguaje, ese que siempre he detestado y despreciado, pero que se concibe en ella, de alguna manera inexplicable por todos mis razonamientos, en una dulce y sofisticada necesidad, opacando el deseo, la lascivia, el perjurio, incluso un poco esa amargura.
Ha ido madurando este sentimiento que era incoherente, ambivalente y ambiguo. Se fortalece en cada una de sus palabras, parecen prenderse ante su aliento. Si hace tiempo era un desastre provocado por mi manía de autodestrucción, hoy parece, que todo lo que estaba roto en mí, han sido ruinas exh…

[la hermosa comedia de las equivocaciones]

Llegaste como una brisa cálida. En mi angustia sedienta, sobre mi piel, en el estío placentero y agreste.
La brisa fue gentil entre la violenta tempestad. 

Y naufragué entre tus brazos, al amor feroz, a la vanidad dichosa, a la gracia dulce de tu voz que me anclaba a la orilla, cuando había naufragado en tantas aguas intranquilas y veleidosas. Siempre fuiste mi placer anquilosado, el andamiaje que me mantenía en puerto seguro, donde se veía el horizonte tan distante, aquí, en mi pequeño y diminuto espacio de mi comodidad, gracias a tu halago y tu aplauso moral. 

Tu boca enclavada en mis labios, fue la metáfora que le daba vida a nuestro entusiasmo, el florecimiento de nuestro amor prematuro, en tus manos habitaba la dulzura, una mágica composición de estelas de fuego y de ausencias que se incorporaron a mi piel arruinada por todos los fracasos. 

Fuiste combatiente contra mi soledad. Diseñaste mi alegría con tu precioso retrato. Reprochaste el agravio y superaste el miedo, aunque yo te rec…

[la soledad según Spike Jonze]

En la intimidad yo soy como Theodore ("Her" de Spike Jonze 2013) una terrible soledad, un minimalismo casi poético y un romance desesperado para acabar con ese vacío. Theodore es el arquetipo del hombre solitario del siglo XXI, arrastra una incapacidad para las relaciones humanas duraderas, una incapacidad para la empatía, o siquiera para un compromiso, su desesperación queda en evidencia cuando inicia un romance con un Sistema Operativo cuya programación es como un ser pensante, sintiente y sobre todo femenino, al gusto del protagonista que mantiene una relación amorosa, sin las relaciones complicadas con los otros seres humanos. Para mí, HER es una absoluta metáfora a las relaciones humanas, la necesidad tecnológica como nos aísla del mundo, cuando debería acercarnos más a aquellas personas que alguna vez estuvieron cerca, pero, la tecnología nos aleja de quienes quedaban cerca y nos olvida de aquellos que nunca estuvieron tan presentes.

Theodore, solitario, emocional, co…

[premio nacional de crónica jóven Ricardo Garibay 2017]

Orgullosamente anuncio oficialmente, mi participación en mi segundo concurso del año, ahora participo con una historia muy interesante para competir por el Premio Nacional de Crónica Ricardo Garibay 2017. Convocado por el Gobierno del Estado de Hidalgo. Es mi estreno en Crónica de este tipo, crónica periodística, pero concluyo que tengo una buena historia y un buen desarrollo.

Espero al menos ser finalista, pero claro, quiero ser ganador. 
Y por eso no he actualizado el blog. 

Espero volver pronto. Les mando saludos y mis ausencias.

[XIII premio Dr. Enrique Peña Gutierrez nacional de cuento y poesía 2017]

XIII premio Dr. Enrique Peña Gutierrez Nacional de cuento y poesía. 

Hoy venció el plazo para presentar mi trabajo, mi primer concurso del año 2017. Estoy participando con un poemario, son 13 sonetos con rima consonante, basados en el soneto shakespeareano, 1 madrigal, 5 octavas, 1 romance y un poema en prosa. 





Gracias a fundación Dr. Enrique Peña Gutierrez A. C., Ayuntamiento de Mocorito, Sinaloa, Secretaría de Cultura.

[diario de un escritor en estado de ebriedad V]

Afuera de mi hotel, llueve y el frío acaricia las barandillas de la ventana de hierro enmohecido por el viento y la brisa.

Estoy cubierto por las sábanas de lino barato, de color blanquísimo, aroma a detergente, adentro sólo el perfume de la habitación me acompaña. Escucho los ruidos del exterior, entre gotas de lluvia, viento que chifla y palabras que no recuerdo con facilidad. Todo está oscuro y las sensaciones se intensifican, las luces del exterior son los únicos compañeros de mis desvelos, todo artificial en mi vida. Lumbres artificiales. Nada ha cambiado desde el año 2010. ¿Porqué creí que todo sería distinto? Soy un narcisista, alcohólico, bastardo, inmoral y desdichado.

Transcribo mis cuitas con metáforas elegantes. A veces no he sabido llorar. Aprendo a reír, porque me dicen que eso es más humano, y aunque no quiero ningún aspecto que me defina, debo hacerlo para satisfacer curiosidades. 



Permanece mi soledad. Muchas mujeres han pasado por mi vida, pero todas huyen de mí, les…

[tus ojos]

Cada mañana desde el 20 de junio de 2016 alimento tu recuerdo con esta canción.

OJOS COLOR SOL.

Hoy el sol se escondió y no quiso salir
Te vio despertar y le dio miedo de morir
Abriste los ojos y el sol guardó su pincel

Porque tú pintas el paisaje mejor que él
Cuando amanece tu lindura
Cualquier constelación se pone insegura
Tu belleza huele a mañana
Y me da de comer durante toda la semana

Tus ojos hacen magia son magos, los abriste
Y ahora se reflejan las montañas en los lagos
La única verdad absoluta
Es que cuando naciste tú a los arboles le nacieron frutas
Naranja dulce, siembra de querubes
Como el sol tenía miedo se escondió en una nube
Hoy el sol no hace falta, está en receso
La vitamina D me la das tú con un beso

La luna sale a caminar siguiendo tus pupilas
La noche brilla original después que tú la miras
Ya nadie sabe ser feliz a costa del despojo
Gracias a ti y a tus ojos

Eres un verso en riversa, un riverso
Despertaste y le diste vuelta mi universo
Ahora se llega a la cima baja…

[2017]

Empieza otro año y con el año nuevo, nuevas expectativas.
De ser mejor hombre.
De crear obras de arte de gran valía.
Aprovechar mi tiempo libre.
Destruir mis demonios del pasado.
Crear mi rutina de yoga cotidiana.
Leer aquello no leído.
Comer más saludable.
Reducir mis vicios y malos hábitos.
Dedicarme a escribir constantemente.
Alejarme de las últimas redes sociales que aún conservo, sin saber porque.
La verdad no sé que más desear.
Nada de lo que diga o haga cambia mi vida.
Y a veces pierdo mi tiempo queriendo cambiar la vida.
El problema siempre soy yo.
Y yo soy el que quiere cambiar... pero nunca logro un cambio radical. Padezco indiferencia.

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