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[voces, lindas voces]

A veces escucho algunas voces preciosas cerca de mi oído que me seducen.

Como las voces de las sirenas que hipnotizaban a los marineros para ahogarlos entre sus cabellos.

Esas voces me dicen cosas que me adulan, que me sorprenden, tienen una voz dulce y son tres o cuatro voces distintas, todas provienen de mujeres, son modulaciones femeninas, es música discreta a mis sentidos, una fascinación a mi oído, todas esas voces son agradables y maravillosas, en su tono, su melodía, pero algunas veces, me confunden, me hablan todas a la vez y no entiendo, opacada la malicia por su hipnótica esencia y su melodiosa maldad que parece tan dulce, o quizá soy yo demasiado ingenuo para darme cuenta del daño que su voz provoca a mis oídos.

Y algunos pueden pensar que estoy loco. No tengo miedo de lo que soy o de lo que voy a convertirme, de hecho, desde hace muchos años que he esperado este momento. Poco a poco las voces serán más potentes y se callarán menos, yo tendré menos voluntad sobre mí mismo, y otros recuerdos van a existir en mi mente, desplazando a aquellas memorias que en realidad vivieron conmigo. Andaré deambulando de estación en estación sin un rumbo conocido, fijándome en mis zapatos rotos, con esas voces a mi lado, estaré profundamente enamorado de mis propias voces, que llegaré a desconocer la voz que hoy se aguarda en mi labio.

Viejo y enfermo. Guardando el rencor, llorando por los bonitos recuerdos que alguna vez tuve, por esas voces que no habitaban en mi cabeza, lamentaré todo lo que habré perdido por esta infeliz locura que me mantiene extasiado en un mundo colorido y armónico que no existe pero me hace vivir plenamente. Me habré ido entonces, llevándome los colores, guiado por un viento que no se calma, seguiré el ruido y la furia, ensordecido por las voces que me adulan, voy a llorar entonces o mejor reiré, soltaré carcajadas y la gente fingirá no oírme, serán sordos de mi risa y yo sordo de otras voces que no sean las que habitan en mi cabeza. ¿Qué voy a hacer con esa amarga locura?

Es que voy a estar loco, enfermo y ciego.

¿Cómo siendo tan joven?
Tan loco.
Tan enfermo.
Y tan ciego.

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