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[mi charla con el diablo]

Todos podemos ser el demonio que queremos ser


-Me dijo el Diablo al inicio de una charla.- Su cuerpo manchado por la sífilis, párpados morados por no dormir, producto de la cocaina. Su piel reseca, aliento a licor, su perfume barato, su ropa de imitación, un tipo alto y elegante, tenía buena labia, con voz penetrante pero cálida, casi hipnótica, poco a poco me fue reconfortando su voz. Ahogado entre botellas de vino tinto y whisky, me confesó que ama más el whisky que cualquier otra cosa en la vida, -el licor,- Me dijo -Es como la mujer una ebriedad total, un ímpetu ardoroso que se siente como el fuego, no es un infierno, el infierno no es fuego ni condena.-

Se palpa con la lengua, con las manos, en cada sentido vívido y en un exquisito epicuerismo insatisfecho. Como tú, escritor insatisfecho con la vida y contigo mismo.

-Me dijo el Diablo.

Tú puedes ser el demonio que quieras ser, un demonio de la gula, un demonio del vino, acechar la bondad o la maldad, porque debes saber, que enfermo y maldito no significa enfrentarse a la bondad, tampoco inclinarse hacia lo más despreciable que habita el mundo, la verdadera maldad es la indiferencia. Constantemente he notado que eres displicente e indiferente, incluso egoísta, eso me resulta repugnante, pero yo no puedo juzgar tus acciones, porque no vine a eso.

-¿A qué viniste?- Le pregunto al Diablo, mientras se acomoda en el sillón de enfrente, cruza las piernas y abre una cerveza.

He venido a decirte como es el Infierno, Dante Alighieri, Goethe, Christopher Marlowe, Johm Milton, Virgilio, Homero, muchos poetas, escritores, artistas y cineastas, han descrito la visión de su propio infierno, repleto de pecados, de dolores inhumanos, de placeres interminables y de locura, pero así no es el infierno, no es fuego, no es dolor, no es traición o tristeza. Tampoco existe la inmortalidad. Todos esos mitos son una completa mierda.

Cada mañana eliges tu día, encarnas un demonio que posas en la urbanidad de tu cotidianeidad, sobre vuela tu trayecto. Te miras en el espejo, te arreglas el cabello y piensas en lo que vas a hacer durante el resto del día, bebes café, aunque esa rutina puede variar un poco de persona en persona, pero así, casi todos suelen elegir lo mismo, su propia ambición, prefieren condenarse desde el inicio, y crean mediante sus acciones su propio infierno personal, y esas personas que eligen la bondad como modo de vida, también viven un infierno diariamente, pero se humillan ante la fe de un Ángel imaginario que le excita ignorar idiotas como esos. Tú en cambio. Has creado un caos en la tierra, creaste demonios poderosos que sobrevivieron a todo, tu egoísmo le dio forma al primer demonio, arrasó voluntades y autoestimas que dejaste en ruinas, tu segundo demonio fue creado por tu indiferencia, el mundo se derrumbaba a tu alrededor y otros sufrían miserablemente sin ayudarlos a ninguno de ellos, lo que me hizo sentir un poco de pena por ti, pero lo agradezco, creaste hasta ahora el demonio más inteligente y maldito de todos, siempre está detrás de ti respirando en tu nuca, es más fiel que una novia enamorada, tu tercer demonio, llegó por tu sadismo, como un espíritu rebelde de Sade, admito que es el demonio más recurrente, pero el tuyo tiene alguna malicia especial, malicia que generó otro demonio, tu propia malicia hoy tiene un demonio, como cada sonrisa malediciente agranda tu demonio, cada acción dispuesta a cometer perjuicio, eres realmente un miserable, estás lleno de demonios, quizá estás hecho de demonios que se van liberando, estás incendiando tu propio mundo.


(Todos los demonios que vas creando desde que naces te persiguen hasta tu muerte se alimentan de ti, viven de ti, te llevan hacia los lúgubres entornos donde ellos puedan habitar y te incitan a ser cruel para que ellos sobrevivan, usándote como huésped. Hay más demonios en la tierra creados por otros egoístas como tú, aquí en la tierra se vive el infierno.)

Y eso me encanta, puede que a ti también te guste porque no has parado, y no vas a detenerte, eres muy bueno siendo el peor de todos los seres humanos, lo cual, me parece hermoso y macabro.


Recuerda como destruiste a esa jovencita, ¿Cómo se llama?

-Am...-

Era una hermosa joven llena de sueños e ilusiones. Y cuando tú la dejaste, era un manojo de nervios, un muerto en vida, arruinaste su sonrisa y deterioraste su llanto. Casi la vuelves alguien como tú, realmente, admiré tu precisión en el daño causado, fueron dardos certeros, veneno cruel y hiel vil. Lo más macabro de tu mente es tan hermoso e inteligente, que no puede definirse de otra manera, sabes darle entusiasmo a la malicia, Ah, esto es hermoso.

Eres tan inteligente siendo cruel. ¿De veras eres tan cruel por naturaleza? Eso me recuerda esa bonita pareja de asesinos que se enamoran, con la diferencia, que tú, no tienes a nadie quien te quiera, ser más despreciado que un demonio, estar en la tierra por unos 100 años y que tengas que vagar en soledad recorriendo desiertos o aguas intranquilas, caminarás buscando a alguien, pero habrás matado todo lo que había a tu alrededor que no encontrarás nada, te da satisfacción eso, ¿O solo dañar?

-Me gusta dañar a las personas, me da satisfacción- Le dije al diablo, con cierta timidez, con temor.

Eso pensé. -Respondió el diablo con malicia.- Yo fui como tú, mira en lo que me he convertido. -Dijo riendo.

¿Recuerdas "Natural Born Killers"? No habrá nadie que pueda ser tan cruel como tú, para quedarse contigo toda la vida, no tienes a nadie quien te quiera, eres miserable, despreciado, solitario, cruel, indiferente, inexpresivo, eres frío con tus emociones y ante las emociones ajenas, desechas la amistad y la bondad, tu familia te desprecia, no has publicado nada en 3 años, estás muy lejos de tus metas, te acercas a la muerte inevitablemente, pero disfruta tu éxito.

Eres mi humano más amado y más despreciado.


Ahí está el infierno, disfruta tu infierno.
Imbécil.

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