© Prince W. Cantodea. Una Dolce Malinconia 2006-2014. Con tecnología de Blogger.

[la paradoja]

by - jueves, abril 26, 2018

Un individuo que relata sus propias experiencias, en la total complacencia de su acabado entusiasmo. Este individuo lucra con su fracaso, porque la gente ama a los perdedores. Ser un perdedor es un negocio, el fracaso, más allá de un concepto de inutilidad, es una característica amada y elogiada, quizá también, por aquellos que sienten ser unos fracasados, sin importar que nos retraten a perdedores crismáticos y hermosos, siendo en realidad los perdedores repulsivos e indignantes.

¿Así se justifica el fracaso?
Construyendo una historia en torno a un fracasado. Para ser amado y admirado, sin que tenga alguna virtud.

Nuestra vida real de perdedor.
No es tan bonita como parece.

Somos perdedores. Unos rechazados, que en el romántico concepto del individuo, los perdedores son artistas incomprendidos, escritores frustrados, pintores abstractos, músicos virtuosos, una compleja anatomía.
Pero en realidad, nadie admira a los perdedores.

En la vida, simbolizamos lo peor de la sociedad.
Pero, esa misma sociedad que tiende a convencernos que somos mejores personas por ser incomprendidos.

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...y por si no te vuelvo a ver:
Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
(Truman Show)