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[en busca de Ítaca]

by - martes, julio 10, 2018

Como Ulises, durante su viaje desde Troya situada junto al mar Egeo y junto al estrecho de los Dardanelos a Ítaca, pasaron 20 años desde su origen hasta llegar a su destino, y es que el viaje como elemento de movimiento, es también un proceso simbólico de deshacerse.

Ítaca constituye "la razón" emprenderse en un viaje que supone alejarse de la cordura y acercarse a la locura, dice Francisco Morán Palacios: En todo caso, creo que el propio hecho de emprender ese viaje lejos de todo territorio conocido es algo propio y característico de la locura.

Los marineros de Ulises, por ejemplo, tienen que hacer maniobrar la barca tanto para evitar la amenaza de Scila (un farallón muy peligroso) como la muerte segura de Caribdis (Scila y Caribdis son dos puntos situados en el extremo del mundo conocido de los cuales no regresa ningún barco). Para no insistir en la necesidad de tapar en un momento dado los oídos de toda la tripulación, excepto los del propio Ulises, con el fin de evitar una muerte segura y cerciorarse de que ya no existe amenaza. Porque el canto de las Sirenas, según el testimonio de Homero, es irresistible. La posibilidad del regreso a Ítaca, se vislumbra como "la curación" finalmente que atiende todo el proceso de la huida y el regreso.


MI Viaje a Ítaca


¿Si he cumplido 20 años en el viaje? ¿Debo considerar la opción de volver a Ítaca? Salí como el héroe, que genera dudas en su heroísmo, donde solo radica un temor inoportuno, me llevé a Penélope entre mis brazos y conducido por la locura de lo extraordinario y de lo improbable. Perdí su amor y me perdí yo mismo en el egoísmo.


Estaba loco cuando me fui. Regresé a esa realidad de la esquizofrenia que narra Ulises, aún siendo rey en pleno alejamiento. 

Y fui atormentado por nubarrones, por soplos de aire furiosos, olas de un mar impetuoso que bañó mi barca y mató mi alma.
 
─¿Estamos perdidos, capitán? 


Es esta la isla de Eolo. ¿Cuándo nos alejamos de Ismaro, la isla de Citera, los lotófagos, o los Cíclopes al norte de Sicilia? Nunca las grandes desdichas me detuvieron, los grandes obstáculos me impidieron avanzar, ni detenerme, porque todo parecía hermoso y elogioso. Pero una lluvia intensa caía sobre mí. ¡Que bendición la lluvia! ¡Que amarga era cuando estaba desnudo y ahogado! Padecía frío, estaba enfermo y abrumado por la tragedia. Que me sentía héroe a pesar de mi incapacidad de levantarme con la fortaleza de un Bisonte. Porque tenía que cuidarme de los cazadores, pues Circe me había convertido en un animal. 


¿Acaso yo era rey, convertido en un cerdo? Simplemente fui el peón. Pero en mi viaje no hay mensajero alado, ¡Oh Mercurio!, no tengo el tacto de los dioses, ellos mismos desprecian mi heroísmo. ¿Quizá es su forma en convertirme en héroe cuando toda mi vida he sido un cobarde? 


Desde el desembarco luce precioso el nuevo destino. Ojalá no tenga que volver a huir buscando a Ítaca, siempre estuve en mi hogar, abandoné mi hogar. Vuelvo a mi hogar.


Me aterra el nuevo viaje. 

Yo sé que mi destino es volver a Ítaca, pero también evitar la Guerra en Troya. Puedo hacer ambas cosas, si mi presencia causa estragos que ni yo mismo veía. 


Todos pasamos la vida buscando Ítaca, sin saber que todo el tiempo ya la habíamos encontrado.

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...y por si no te vuelvo a ver:
Buenos días, buenas tardes y buenas noches.
(Truman Show)